EL PERDÓN

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26
FEB

Seguro que alguno os habéis sorprendido al leer el título del post de hoy: el perdón.

El concepto de perdón está muy sesgado por concepciones religiosas y espirituales. Pedir perdón y perdonar se perfilan como procesos terapéuticos importantes en la psicoterapia actual, es por eso que vamos a definir qué significa y qué no significa perdonar para la psicología práctica y qué implicaciones puede tener en nuestra vida emocional.


NO ES PERDONAR

  • Justificar comportamientos negativos o improcedentes. No quiere decir que apruebes o defiendas la conducta que te ha causado sufrimiento ni tampoco excluye que tomes medidas para cambiar la situación o proteger tus derechos.
  • Perdonar no es hacer como que todo va bien cuando sientes que no es así. A veces puede ser engañosa y confusa la distinción entre perdonar de verdad y negar o reprimir la rabia y el dolor.
  • El perdón no significa que tengas que cambiar de comportamiento. Si yo perdono a alguien con quien he estado enemistado no por eso tengo que comenzar a llamarlo con frecuencia…
  • El perdón no exige que te comuniques verbal y directamente con la persona que has perdonado. No es preciso ir y decirle: “Te perdono”.

SÍ ES PERDONAR

  • El perdón sólo requiere un cambio de percepción, otra manera de considerar a las personas y circunstancias que creemos que nos han causado dolor y problemas.
  • El perdón es una opción, una decisión que está a nuestra disposición.
  • Puede ser el primer paso para una vida más plena, más centrada en el presente, en el ahora mismo.
  • Es una forma de vida que nos convierte gradualmente de víctimas de nuestras circunstancias en creadores de nuestra realidad.

PERDONARSE A UNO MISMO

  • Lo primero para perdonarnos es amarnos y aceptarnos a nosotros mismos pase lo que pase.
  • Cortamos las cuerdas que nos mantienen presos de nosotros mismos y remontar el vuelo.
  • Culpabilidad: uno de los sentimientos más inútiles. Creada a lo largo de la historia por la sociedad y la ética. No es sólo preocupación por el pasado, es la inmovilización del presente por algo del pasado.
  • Exigirnos la perfección es nuestro enemigo más cruel.

En conclusión, perdonar puede ayudar a liberarse de las emociones negativas como el resentimiento, el odio y los deseos de venganza. Esto hará que mejoremos la salud física y mental y conllevará a que disminuya el nivel de trastornos psicológicos (por ejemplo, los niveles de depresión, estrés e ira).

¿Te atreves? ¡Nos leemos el jueves!

Perdonar el pasado no es olvidar